El valor de tu reputación es un hábito - Daniel Gómez-Tarragona
Site profesional del experto en branding y en marketing responsable, Daniel Gómez-Tarragona. Fundador de las agencias Dicendi y Edamel.
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El valor de la reputación

El valor de tu reputación es un hábito

La reputación profesional (y también personal, claro) tarda años en construirse, pero puede perderse en segundos. En los negocios, el valor de la reputación es de vital importancia para labrarse una carrera profesional sólida, por lo que hay que velar por tu buen nombre, siendo intachable en tu honradez y coherente con tus valores. Incrementar el valor de tu reputación es un hábito.

La mayoría de las personas somos conscientes de la fuerza que tienen los hábitos para convertirse en la persona que se quiere ser. Un hábito es una rutina o conducta que se  practica con regularidad y, en muchos casos, de manera automática; por lo que muchos de nuestros éxitos y fracasos son el resultado de los hábitos que nos hemos formado. En este sentido, se dice que la calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestros hábitos. Yo tengo uno: 30 minutos diarios de lectura sobre temas de desarrollo y reflexión personal. No solo me dan energía y proactividad, sino que me ayudan a desprenderme de aquellas cosas (incluyo a personas) que no me hacen feliz.

Uno de mis autores de referencia es Robin Sharma, autor de varios best-seller como, por ejemplo, El monje que vendió su Ferrari. Este experto en liderazgo tiene un frase espectacular sobre el valor de la reputación y que uso a diario en Dicendi, mi agencia de branding y marketing responsable. La frase es esta:

“Si prometes poco, das mucho, acabas todo lo que empiezas, sabes escuchar y aportas a tus clientes un valor excepcional, obtendrás su respeto y confianza, y de ese modo beneficiarás tu marca personal, que es tu reputación”. 

Como decía Napoleón Hill, todos tenemos la capacidad de formar hábitos positivos que nos conduzcan al éxito. Todos somos capaces de romper con hábitos negativos y crear en su lugar hábitos positivos. Lo que nos propone R. Sharma se pueden convertir en hábitos, como también se pueden convertir estos dos:

  • Terminar lo que se comienza.
  • Hacer lo que se ha dicho que se haría. 

Como marketer, me pondré aún más las pilas porque, con este post de casi autosugestión, me ha quedado claro que trabajar el valor de la reputación es un hábito y debe mantenerse en el tiempo.